La segunda edición del DegustaFest confirmó durante los días 15 y 16 de mayo que la propuesta impulsada en Fermasa va mucho más allá de un simple festival musical. El evento volvió a reunir en Armilla a miles de asistentes atraídos por una combinación cada vez más definida: conciertos de primer nivel, gastronomía cuidada y un formato cómodo que huye de las masificaciones y de los eternos solapes de escenarios.
Con un cartel equilibrado entre nombres internacionales y bandas nacionales consolidadas, el festival ofreció dos jornadas muy diferenciadas, pero conectadas por un mismo ambiente relajado y pensado para disfrutar sin prisas. Desde primera hora de la tarde y hasta pasada la medianoche, el recinto funcionó como un punto de encuentro para amantes de la música independiente, el rock alternativo y también para quienes buscaban una experiencia más amplia alrededor de la cultura gastronómica.
Con un cartel equilibrado entre nombres internacionales y bandas nacionales consolidadas, el festival ofreció dos jornadas muy diferenciadas, pero conectadas por un mismo ambiente relajado y pensado para disfrutar sin prisas. Desde primera hora de la tarde y hasta pasada la medianoche, el recinto funcionó como un punto de encuentro para amantes de la música independiente, el rock alternativo y también para quienes buscaban una experiencia más amplia alrededor de la cultura gastronómica.
Viernes: talento nacional y conexión inmediata con el público.
La primera jornada estuvo marcada por el protagonismo de la escena nacional, aunque con el contrapunto internacional de los norirlandeses Ash. El viernes dejó además algunos de los momentos más celebrados del festival gracias a la cercanía de los artistas con un público especialmente entregado.
Vera Fauna fue uno de los primeros grupos en subir al escenario y consiguió generar una atmósfera cálida y envolvente gracias a su mezcla de psicodelia suave, pop y acento andaluz. Los sevillanos demostraron por qué se han convertido en una de las propuestas más personales del panorama independiente actual.
Después llegaría el turno de Hinds, que aportaron frescura y desparpajo con un directo dinámico y descarado. La banda madrileña conectó rápidamente con el público granadino gracias a una actuación marcada por la energía y la espontaneidad.
Uno de los conciertos más sólidos de la jornada fue el de Carlos Ares. El gallego presentó un repertorio donde combinaron sensibilidad melódica y contundencia instrumental, respaldado por una banda muy compacta. Su propuesta confirmó el gran momento artístico que atraviesa y dejó claro que es uno de los nombres llamados a crecer dentro de la escena alternativa española.
La presencia internacional llegó con Ash, históricos del rock alternativo británico, que ofrecieron un repertorio cargado de guitarras directas y sonido noventero. Su concierto funcionó como puente perfecto hacia el gran cierre de la noche.
Y es que Lori Meyers jugaban prácticamente en casa. Los granadinos volvieron a demostrar el vínculo especial que mantienen con el público de su tierra en un concierto coreado de principio a fin. Entre clásicos imprescindibles y nuevas canciones, la banda convirtió Fermasa en una auténtica celebración.
La primera jornada estuvo marcada por el protagonismo de la escena nacional, aunque con el contrapunto internacional de los norirlandeses Ash. El viernes dejó además algunos de los momentos más celebrados del festival gracias a la cercanía de los artistas con un público especialmente entregado.
Vera Fauna fue uno de los primeros grupos en subir al escenario y consiguió generar una atmósfera cálida y envolvente gracias a su mezcla de psicodelia suave, pop y acento andaluz. Los sevillanos demostraron por qué se han convertido en una de las propuestas más personales del panorama independiente actual.
Después llegaría el turno de Hinds, que aportaron frescura y desparpajo con un directo dinámico y descarado. La banda madrileña conectó rápidamente con el público granadino gracias a una actuación marcada por la energía y la espontaneidad.
Uno de los conciertos más sólidos de la jornada fue el de Carlos Ares. El gallego presentó un repertorio donde combinaron sensibilidad melódica y contundencia instrumental, respaldado por una banda muy compacta. Su propuesta confirmó el gran momento artístico que atraviesa y dejó claro que es uno de los nombres llamados a crecer dentro de la escena alternativa española.
La presencia internacional llegó con Ash, históricos del rock alternativo británico, que ofrecieron un repertorio cargado de guitarras directas y sonido noventero. Su concierto funcionó como puente perfecto hacia el gran cierre de la noche.
Y es que Lori Meyers jugaban prácticamente en casa. Los granadinos volvieron a demostrar el vínculo especial que mantienen con el público de su tierra en un concierto coreado de principio a fin. Entre clásicos imprescindibles y nuevas canciones, la banda convirtió Fermasa en una auténtica celebración.
VERA FAUNA
HINDS
ASH
CARLOS ARES
LORY MEYERS
Sábado: veteranía internacional y una jornada de gran nivel
La segunda jornada elevó aún más el perfil internacional del festival con una programación encabezada por Primal Scream, The Charlatans y Redd Kross. El sábado tuvo un sonido más orientado hacia el rock clásico, el britpop y la psicodelia, aunque sin perder variedad.
Los primeros en encender el ambiente fueron Los Coronas, cuya mezcla de surf rock, western y rock instrumental funcionó perfectamente en las primeras horas de la tarde. La banda madrileña aportó ritmo y diversión con un directo elegante y muy efectivo.
Después apareció La M.O.D.A., probablemente uno de los grupos nacionales con mayor capacidad de conexión emocional con el público. Los burgaleses desplegaron toda la intensidad habitual de sus conciertos, alternando canciones más íntimas con momentos de auténtica explosión colectiva. Su sonido, marcado por instrumentos poco habituales dentro del rock estatal, volvió a convertirse en una de las actuaciones más coreadas del festival.
Redd Kross aportó velocidad, actitud y espíritu punk-rock en uno de los conciertos más eléctricos del fin de semana. La veteranía de los estadounidenses quedó patente en un directo contundente y lleno de oficio.
A continuación, The Charlatans ofrecieron uno de los momentos más elegantes del sábado. La histórica banda británica repasó buena parte de su trayectoria con un sonido sólido y atmosférico, transportando al público hacia los años dorados del indie británico.
El gran cierre quedó reservado para Primal Scream. La banda liderada por Bobby Gillespie convirtió el DegustaFest en una celebración de rock, electrónica y psicodelia con una actuación magnética y muy cuidada visualmente. Su presencia confirmó la apuesta internacional de un festival que sigue creciendo en ambición y prestigio.
La segunda jornada elevó aún más el perfil internacional del festival con una programación encabezada por Primal Scream, The Charlatans y Redd Kross. El sábado tuvo un sonido más orientado hacia el rock clásico, el britpop y la psicodelia, aunque sin perder variedad.
Los primeros en encender el ambiente fueron Los Coronas, cuya mezcla de surf rock, western y rock instrumental funcionó perfectamente en las primeras horas de la tarde. La banda madrileña aportó ritmo y diversión con un directo elegante y muy efectivo.
Después apareció La M.O.D.A., probablemente uno de los grupos nacionales con mayor capacidad de conexión emocional con el público. Los burgaleses desplegaron toda la intensidad habitual de sus conciertos, alternando canciones más íntimas con momentos de auténtica explosión colectiva. Su sonido, marcado por instrumentos poco habituales dentro del rock estatal, volvió a convertirse en una de las actuaciones más coreadas del festival.
Redd Kross aportó velocidad, actitud y espíritu punk-rock en uno de los conciertos más eléctricos del fin de semana. La veteranía de los estadounidenses quedó patente en un directo contundente y lleno de oficio.
A continuación, The Charlatans ofrecieron uno de los momentos más elegantes del sábado. La histórica banda británica repasó buena parte de su trayectoria con un sonido sólido y atmosférico, transportando al público hacia los años dorados del indie británico.
El gran cierre quedó reservado para Primal Scream. La banda liderada por Bobby Gillespie convirtió el DegustaFest en una celebración de rock, electrónica y psicodelia con una actuación magnética y muy cuidada visualmente. Su presencia confirmó la apuesta internacional de un festival que sigue creciendo en ambición y prestigio.
LOS CORONAS
REDD KROSS
THE CHARLATANS
LA M.O.D.A.
PRIMAL SCREAM
Un festival que encuentra su identidad
Más allá de los conciertos, DegustaFest 2026 dejó la sensación de haber encontrado definitivamente su personalidad. El formato de escenario único volvió a ser uno de los aspectos más valorados por el público, permitiendo disfrutar de todos los artistas sin carreras entre recintos ni horarios imposibles.
También mejoró la experiencia gastronómica, una de las señas de identidad del evento, con propuestas centradas en productos de proximidad y una oferta más ágil que en la edición anterior. La combinación de música y cocina volvió a diferenciar al festival dentro del circuito andaluz.
Con una asistencia notable y una respuesta muy positiva tanto del público como de los artistas, DegustaFest cierra su segunda edición consolidándose como una de las citas culturales más interesantes del calendario granadino.
Más allá de los conciertos, DegustaFest 2026 dejó la sensación de haber encontrado definitivamente su personalidad. El formato de escenario único volvió a ser uno de los aspectos más valorados por el público, permitiendo disfrutar de todos los artistas sin carreras entre recintos ni horarios imposibles.
También mejoró la experiencia gastronómica, una de las señas de identidad del evento, con propuestas centradas en productos de proximidad y una oferta más ágil que en la edición anterior. La combinación de música y cocina volvió a diferenciar al festival dentro del circuito andaluz.
Con una asistencia notable y una respuesta muy positiva tanto del público como de los artistas, DegustaFest cierra su segunda edición consolidándose como una de las citas culturales más interesantes del calendario granadino.
Un reportaje de Francisco González y María Gijón García para Seven Music Magazine.