La banda catalana Dorian, llega la media noche del próximo domingo día 2, a la localidad alicantina de Pinoso en el primero de los conciertos, que el Ayuntamiento organiza con la producción de Horizonte Musical, por motivo de su feria y fiestas 2015.
Con estas importantes apuestas musicales, Pinoso se sitúa en el circuito musical de este país, algo que lo posiciona con más fuerza, dentro del mapa cultural español, y lo pone en agenda del aficionado a la música, algo que sirve para darle otro atractivo turístico cada año y atraer a la localidad nuevos visitantes.
Esta banda una de las más importantes del panorama “indi”, llegará el domingo a Pinoso para presentar su trabajo “diez años y un día, cuarto trabajo de este grupo, esta cita será una de las pocas, que los seguidores de esta música y de este grupo en particular. Podrán verlos en solitario fuera de los circuitos de festivales, lo que hace más atractivo musicalmente hablando, esta cita.
Mucho han cambiado las cosas para DORIAN desde que publicaran La ciudad subterránea (Pias) en otoño de 2009. En los últimos tres años los barceloneses se han consolidado como una de las propuestas más seguidas de la escena, colgando en repetidas ocasiones el cartel de “entradas agotadas”, y han llevado a cabo numerosas actuaciones por Latinoamérica, especialmente en México, donde son una de las bandas españolas más queridas. Todo ello desde una infraestructura más bien modesta y ante una tesitura socioeconómica tan complicada como la actual. Conscientes del reto que suponía volver después de este lapso de tiempo, la banda fundada por Marc, Belly y Bart decidió llevar a cabo una importante apuesta profesional produciendo este nuevo álbum con Phil Vinall, responsable del sonido de algunas de las canciones más conocidas de Placebo, Pulp, Elástica o dEUS. DORIAN y el productor británico se encerraron durante dos meses en los estudios Fatman de la Ciudad de México para preparar el que a todas luces parece va a ser el álbum que abra un nuevo ciclo en la trayectoria de la banda. A diferencia de otros discos de DORIAN, más prendidos por la urgencia, La velocidad del vacío arranca sin prisas con Los placeres efímeros, una hermosa intro que mezcla sintetizadores con majestuosos arreglos de cuerda, y que desemboca en Ningún mar y Tristeza, dos de las canciones más contundentes y explosivas de la discografía de la banda. Es fácil apreciar desde el principio el intenso trabajo de producción de voces que guarda todo el álbum, poco común dentro de nuestras fronteras. Pero no es esta la única novedad formal que encierra el álbum. Armados con las potentes baterías del recién incorporado Ramón Aragall, los DORIAN de La velocidad del vacío suenan más sólidos y ricos en cadencias rítmicas que nunca, y canciones como Las palabras –tema crepuscular que combina armoniosos pasajes de piano con auténticas tormentas de ruido y distorsión–, o El sueño eterno, muestran claramente que nos hallamos ante una banda mucho más madura, que ha sabido digerir influencias dispares (electrónica, folk, clásica, rock) permeándolas en un discurso bien armado y sólidamente estructurado. Pero que DORIAN estén enriqueciendo su discurso no significa que se les haya terminado la capacidad de hacer hits instantáneos. Sin duda Tristeza, Los amigos que perdí o Soda Stereo (tema dedicado a la mítica banda de nueva ola argentina), pasarán pronto a formar parte de las canciones más demandadas en los conciertos de la banda. Mención aparte merece El temblor, oscuro medio tiempo de aires retro cuya letra, interpretación vocal y carga emocional sacude y revuelve desde los primeros compases, dirigiendo al oyente hacia una presagiada y necesaria catarsis. Compuesto entre México y Argentina durante una de las pasadas giras de la banda, El temblor plantea la conmovedora historia de amor, soledad y desarraigo de dos personajes condenados a caminar juntos por la misma la cuerda floja, pero juntos al fin y al cabo. Y es que, si La velocidad del vacío es esa fuerza que nos empuja a la frustración, al miedo y al pesimismo, los personajes que forman parte de las nuevas canciones de DORIAN parecen estar dispuestos a darlo todo con tal de huir de ella. Las letras de Marc Gili también están cambiando, y el escapismo que impregnaba las canciones de La ciudad subterránea se ha transformado en La velocidad del vacío en una fuerza positiva, casi redentora, capaz de combatir esa tela de araña del vacío que la sociedad contemporánea se empeña en tejer diariamente a nuestro alrededor (“ya no me moja la lluvia que apaga la voz” cantan en Arde sobre mojado, “vas a verme, vas a ver / tormentas de luz, quemando horizontes” dice Ningún mar). Con el paso de los años DORIAN han demostrado tener capacidad de reinvención y maduración que parece estar lejos de agotarse. Los barceloneses no están dispuestos a que se les encasille, y abriendo su paleta de colores, han materializado el sueño húmedo de cualquier artista: poder desarrollar su carrera sin ataduras estilísticas y desde la máxima libertad creativa. Al fin y al cabo la música es una carrera de fondo y, como dicen en Las palabras: "El camino recto, no es mi camino, no es tu camino...".
Con estas importantes apuestas musicales, Pinoso se sitúa en el circuito musical de este país, algo que lo posiciona con más fuerza, dentro del mapa cultural español, y lo pone en agenda del aficionado a la música, algo que sirve para darle otro atractivo turístico cada año y atraer a la localidad nuevos visitantes.
Esta banda una de las más importantes del panorama “indi”, llegará el domingo a Pinoso para presentar su trabajo “diez años y un día, cuarto trabajo de este grupo, esta cita será una de las pocas, que los seguidores de esta música y de este grupo en particular. Podrán verlos en solitario fuera de los circuitos de festivales, lo que hace más atractivo musicalmente hablando, esta cita.
Mucho han cambiado las cosas para DORIAN desde que publicaran La ciudad subterránea (Pias) en otoño de 2009. En los últimos tres años los barceloneses se han consolidado como una de las propuestas más seguidas de la escena, colgando en repetidas ocasiones el cartel de “entradas agotadas”, y han llevado a cabo numerosas actuaciones por Latinoamérica, especialmente en México, donde son una de las bandas españolas más queridas. Todo ello desde una infraestructura más bien modesta y ante una tesitura socioeconómica tan complicada como la actual. Conscientes del reto que suponía volver después de este lapso de tiempo, la banda fundada por Marc, Belly y Bart decidió llevar a cabo una importante apuesta profesional produciendo este nuevo álbum con Phil Vinall, responsable del sonido de algunas de las canciones más conocidas de Placebo, Pulp, Elástica o dEUS. DORIAN y el productor británico se encerraron durante dos meses en los estudios Fatman de la Ciudad de México para preparar el que a todas luces parece va a ser el álbum que abra un nuevo ciclo en la trayectoria de la banda. A diferencia de otros discos de DORIAN, más prendidos por la urgencia, La velocidad del vacío arranca sin prisas con Los placeres efímeros, una hermosa intro que mezcla sintetizadores con majestuosos arreglos de cuerda, y que desemboca en Ningún mar y Tristeza, dos de las canciones más contundentes y explosivas de la discografía de la banda. Es fácil apreciar desde el principio el intenso trabajo de producción de voces que guarda todo el álbum, poco común dentro de nuestras fronteras. Pero no es esta la única novedad formal que encierra el álbum. Armados con las potentes baterías del recién incorporado Ramón Aragall, los DORIAN de La velocidad del vacío suenan más sólidos y ricos en cadencias rítmicas que nunca, y canciones como Las palabras –tema crepuscular que combina armoniosos pasajes de piano con auténticas tormentas de ruido y distorsión–, o El sueño eterno, muestran claramente que nos hallamos ante una banda mucho más madura, que ha sabido digerir influencias dispares (electrónica, folk, clásica, rock) permeándolas en un discurso bien armado y sólidamente estructurado. Pero que DORIAN estén enriqueciendo su discurso no significa que se les haya terminado la capacidad de hacer hits instantáneos. Sin duda Tristeza, Los amigos que perdí o Soda Stereo (tema dedicado a la mítica banda de nueva ola argentina), pasarán pronto a formar parte de las canciones más demandadas en los conciertos de la banda. Mención aparte merece El temblor, oscuro medio tiempo de aires retro cuya letra, interpretación vocal y carga emocional sacude y revuelve desde los primeros compases, dirigiendo al oyente hacia una presagiada y necesaria catarsis. Compuesto entre México y Argentina durante una de las pasadas giras de la banda, El temblor plantea la conmovedora historia de amor, soledad y desarraigo de dos personajes condenados a caminar juntos por la misma la cuerda floja, pero juntos al fin y al cabo. Y es que, si La velocidad del vacío es esa fuerza que nos empuja a la frustración, al miedo y al pesimismo, los personajes que forman parte de las nuevas canciones de DORIAN parecen estar dispuestos a darlo todo con tal de huir de ella. Las letras de Marc Gili también están cambiando, y el escapismo que impregnaba las canciones de La ciudad subterránea se ha transformado en La velocidad del vacío en una fuerza positiva, casi redentora, capaz de combatir esa tela de araña del vacío que la sociedad contemporánea se empeña en tejer diariamente a nuestro alrededor (“ya no me moja la lluvia que apaga la voz” cantan en Arde sobre mojado, “vas a verme, vas a ver / tormentas de luz, quemando horizontes” dice Ningún mar). Con el paso de los años DORIAN han demostrado tener capacidad de reinvención y maduración que parece estar lejos de agotarse. Los barceloneses no están dispuestos a que se les encasille, y abriendo su paleta de colores, han materializado el sueño húmedo de cualquier artista: poder desarrollar su carrera sin ataduras estilísticas y desde la máxima libertad creativa. Al fin y al cabo la música es una carrera de fondo y, como dicen en Las palabras: "El camino recto, no es mi camino, no es tu camino...".
BIOGRAFIA
DORIAN, una de las formaciones más importantes de la nueva escena de España. Han publicado cuatro discos: “10.000 Metrópolis” (Bip Bip – K Industria – 2004), “El futuro no es de nadie” (Pias – 2007) el aclamado ““La ciudad subterránea” (Pias – 2009), “La velocidad del vacío” (Pias – 2013) y “Diez años y un día” (Dorian / IM Records – 2015). Durante estos años han compuesto canciones tan populares como “Te echamos de menos”, “La Tormenta de Arena”, “Paraísos Artificiales” “Los amigos que perdí”, “El temblor” o “Cualquier otra parte, esta última considerada todo un himno para la generación 2.0 de habla hispana. DORIAN es una banda que combina hábilmente la tradición del pop en español con el rock y las nuevas producciones y sonidos de la música electrónica contemporánea. Esta mezcla poco habitual los hizo destacar en la escena nacional española y ganarse la atención y el respeto del público y de la prensa especializada, además de convocar grandes audiencias en los principales festivales y salas de España y México, país donde la banda ha iniciado una sólida y prometedora carrera, a la vez que se encuentra en pleno proceso de expansión en otros países de el continente americano. La banda se creó en el 2003 por Marc Gili, Isabel Hernández y Bart Sanz en Barcelona, ciudad que en aquellos momentos vivía con intensidad la consagración de la cultura de clubs i de festivales como Sonar, BAM o Primavera Sound. Desde entonces DORIAN han actuado en prácticamente todos los festivales de el estado español y en numerosos festivales de otros países, como es el caso de SXSW en USA, Paredes de Coura en Portugal, Canadian Music Week en Canadá, Ciudad Emergente en Argentina o Vive Latino y Hellow fest en México.
DORIAN, una de las formaciones más importantes de la nueva escena de España. Han publicado cuatro discos: “10.000 Metrópolis” (Bip Bip – K Industria – 2004), “El futuro no es de nadie” (Pias – 2007) el aclamado ““La ciudad subterránea” (Pias – 2009), “La velocidad del vacío” (Pias – 2013) y “Diez años y un día” (Dorian / IM Records – 2015). Durante estos años han compuesto canciones tan populares como “Te echamos de menos”, “La Tormenta de Arena”, “Paraísos Artificiales” “Los amigos que perdí”, “El temblor” o “Cualquier otra parte, esta última considerada todo un himno para la generación 2.0 de habla hispana. DORIAN es una banda que combina hábilmente la tradición del pop en español con el rock y las nuevas producciones y sonidos de la música electrónica contemporánea. Esta mezcla poco habitual los hizo destacar en la escena nacional española y ganarse la atención y el respeto del público y de la prensa especializada, además de convocar grandes audiencias en los principales festivales y salas de España y México, país donde la banda ha iniciado una sólida y prometedora carrera, a la vez que se encuentra en pleno proceso de expansión en otros países de el continente americano. La banda se creó en el 2003 por Marc Gili, Isabel Hernández y Bart Sanz en Barcelona, ciudad que en aquellos momentos vivía con intensidad la consagración de la cultura de clubs i de festivales como Sonar, BAM o Primavera Sound. Desde entonces DORIAN han actuado en prácticamente todos los festivales de el estado español y en numerosos festivales de otros países, como es el caso de SXSW en USA, Paredes de Coura en Portugal, Canadian Music Week en Canadá, Ciudad Emergente en Argentina o Vive Latino y Hellow fest en México.