Ara Makilian (Líbano 1968), el genio de las cuerdas frotadas volvió a visitar la provincia de Alicante, para nuevamente llenar, en esta ocasión, el aforo del ciclo musical Nits Al Parc en la localidad de Mutxamel.
El Parque Canyar de les Portelles y su auditorio lució un brillante aspecto. La expectación era inmensa para escuchar y admirar las interpretaciones de Ara.
Tras la gira mundial "Royal Garage World Tour"; un título inspirado en los inicios del violinista como músico en el país que le vio nacer, Le Petit Garage, es la gira que está realizando el genio del violín con la compañía de otro virtuoso, el cubano Iván Melón al piano, males "pandémicos" que a la vez proporciona un formato más íntimo y cercano.
El Parque Canyar de les Portelles y su auditorio lució un brillante aspecto. La expectación era inmensa para escuchar y admirar las interpretaciones de Ara.
Tras la gira mundial "Royal Garage World Tour"; un título inspirado en los inicios del violinista como músico en el país que le vio nacer, Le Petit Garage, es la gira que está realizando el genio del violín con la compañía de otro virtuoso, el cubano Iván Melón al piano, males "pandémicos" que a la vez proporciona un formato más íntimo y cercano.
A la tierna edad de 6 años, Ara, compartió su infancia con una cruel guerra que se prolongó durante más de dos décadas en su país; aquellas circunstancias le llevó a aprender a tocar el violín en el garaje de su casa, bajo la estrecha vigilancia de su progenitor; cosa que siempre le estará agradecido como comentaba este entrañable libanés de origen armenio durante uno de sus agradables y divertidos anecdotarios de los que hizo gala durante todo el show.
El show comenzó como si de una aparición se tratase, Ara apareció por un lateral del escenario, para tocar entre el público lentamente, lo suficiente para sentir la cercanía y la sensibilidad del artista, desde ese momento ya no hizo más que embelesar y crear la ensoñación de los presentes hasta despertar del espectacular concierto.
El show comenzó como si de una aparición se tratase, Ara apareció por un lateral del escenario, para tocar entre el público lentamente, lo suficiente para sentir la cercanía y la sensibilidad del artista, desde ese momento ya no hizo más que embelesar y crear la ensoñación de los presentes hasta despertar del espectacular concierto.
Sobre el escenario, Ara, por medio del buen humor y esos monólogos en los que cuenta vivencias y aventuras, nos amenazaba con "estar tocando de manera interrumpida durante mas de 18 horas y 33 minutos"
La notas musicales salidas de su violín y del piano de Iván, nos trasladaban a Líbano natal dedicando una a su barrio Beirut, “ Bourjj Hammound”
Una de las interpretaciones mas esperados fue las ‘Milongas de Ravioli’ tema que tras contarnos la anécdota del bautizo de su violín de dudosa procedencia en la época de estudiante en Alemania.
La notas musicales salidas de su violín y del piano de Iván, nos trasladaban a Líbano natal dedicando una a su barrio Beirut, “ Bourjj Hammound”
Una de las interpretaciones mas esperados fue las ‘Milongas de Ravioli’ tema que tras contarnos la anécdota del bautizo de su violín de dudosa procedencia en la época de estudiante en Alemania.
Pasamos por sus vivencias en Madrid, los barrios de la capital y su decisión de quedarse en España, nos divirtió con ‘Campanella’ de Niccolò Paganini. y con "Tchaikovs".
Nos transportó al universo de David Bowie con "Life on Mars", con una versión muy especial, otros temas como "Pisando Flores" o el dedicado a su madre "Loucine" llenaba el corazón de los presentes de sentimientos y emociones.
Ya en el epílogo del show, Ara quiso tener un recuerdo para las personas que han sufrido y están sufriendo durante toda la pandemia, el momento tan oscuro y triste que estamos viviendo, en especial, para todos los ancianos que en el final de sus días han tenido que luchar contra el virus sin la cercanía de los suyos.
"La Nana Arrugada" sonó entre el público con emoción y respeto. Los sentimientos a flor de piel, el sonido envolvente del violín de Ara y un silencio espectacular.
La emoción y la devoción hacia el violinista quedó patente en la sentida y profunda ovación que el público le dedicó una vez terminado el show.
Nos transportó al universo de David Bowie con "Life on Mars", con una versión muy especial, otros temas como "Pisando Flores" o el dedicado a su madre "Loucine" llenaba el corazón de los presentes de sentimientos y emociones.
Ya en el epílogo del show, Ara quiso tener un recuerdo para las personas que han sufrido y están sufriendo durante toda la pandemia, el momento tan oscuro y triste que estamos viviendo, en especial, para todos los ancianos que en el final de sus días han tenido que luchar contra el virus sin la cercanía de los suyos.
"La Nana Arrugada" sonó entre el público con emoción y respeto. Los sentimientos a flor de piel, el sonido envolvente del violín de Ara y un silencio espectacular.
La emoción y la devoción hacia el violinista quedó patente en la sentida y profunda ovación que el público le dedicó una vez terminado el show.
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-7s7 Music Magazine.

