El pasado sábado 31 de enero de 2026, la Sala The One de San Vicente del Raspeig se transformó en un auténtico santuario del grunge con la celebración del “Festival Grunge Is Not Dead XXL”, que regresaba un año después con la misma energía y formato. La cita reunió a un nutrido grupo de músicos que, repartidos entre cinco conciertos consecutivos, rindieron homenaje a algunas de las bandas más emblemáticas de la década de los 90, en un recorrido que duró cerca de tres horas y media sin apenas respiro para los artistas.
El público fue tan diverso como apasionado: jóvenes que en los años 90 ni siquiera habían nacido compartían espacio con veteranos que no querían perderse la segunda edición de un festival que ya se ha consolidado como referencia en Alicante. La sala lució llena y vibrante, reflejo de la vigencia de un género que sigue emocionando a varias generaciones.
El público fue tan diverso como apasionado: jóvenes que en los años 90 ni siquiera habían nacido compartían espacio con veteranos que no querían perderse la segunda edición de un festival que ya se ha consolidado como referencia en Alicante. La sala lució llena y vibrante, reflejo de la vigencia de un género que sigue emocionando a varias generaciones.
La velada comenzó con The Rooster Project, rindiendo tributo a Alice In Chains. La banda supo capturar la densidad y melancolía de los clásicos de Layne Staley y Jerry Cantrell, construyendo una atmósfera casi palpable en la sala. Temas como “Man in the Box”, “Rooster” y “Would?” retumbaron con crudeza, generando uno de los primeros picos de intensidad de la noche y poniendo de manifiesto la fuerza emocional del grunge más oscuro.
A continuación, Black Hole Jam subió al escenario para rendir homenaje a Pearl Jam y Soundgarden, alternando con fluidez la épica de Eddie Vedder y la potencia de Chris Cornell. Canciones como “Alive” y “Jeremy” de Pearl Jam, junto a “Black Hole Sun” y “Spoonman” de Soundgarden, transportaron al público directamente a los años dorados del género. La interpretación combinó fidelidad a los originales con una energía propia, demostrando que estos himnos siguen vivos en 2026.
Luego llegó el turno de Foo Fakers, que llevaron la electricidad de Foo Fighters a la sala con un repertorio lleno de energía: “Everlong”, “The Pretender” y “Best of You” se convirtieron en himnos coreados desde el primer minuto. La banda mostró resistencia y compromiso, enlazando prácticamente dos tributos sin descanso, lo que subrayó la intensidad de un festival que no daba tregua ni a músicos ni a público.
El broche de oro lo puso Radiobleach, con su tributo a Nirvana. La crudeza y el desenfreno se apoderaron del escenario mientras la sala coreaba “Smells Like Teen Spirit”, “Come as You Are” y “Lithium”. Más allá de la música, los músicos recrearon gestos y actitudes icónicas de Kurt Cobain, sumergiendo a los asistentes en una experiencia auténtica y cargada de nostalgia.
A lo largo de la noche, el festival se construyó como un maratón de emociones, donde los bloques sonoros de cada banda –el grunge oscuro de Alice In Chains, la épica de Pearl Jam y Soundgarden, la adrenalina de Foo Fighters y la rebeldía de Nirvana– se alternaban sin descanso, manteniendo a la audiencia en un estado constante de entrega y disfrute. La reacción del público, entre el asombro de los más jóvenes y la euforia de quienes vivieron la era original del grunge, subrayó la vigencia de un género que no solo sobrevive, sino que sigue emocionando y reuniendo generaciones.
Con cerca de tres horas y media de música intensa y la Sala The One vibrando de principio a fin, “Grunge Is Not Dead XXL” reafirmó su lugar como un evento indispensable en la escena musical alicantina. Más que un festival de tributos, fue un homenaje vivo a la historia del grunge, una cita para el recuerdo que confirmó que estas canciones y su espíritu siguen latiendo con fuerza, un año tras otro.
Con cerca de tres horas y media de música intensa y la Sala The One vibrando de principio a fin, “Grunge Is Not Dead XXL” reafirmó su lugar como un evento indispensable en la escena musical alicantina. Más que un festival de tributos, fue un homenaje vivo a la historia del grunge, una cita para el recuerdo que confirmó que estas canciones y su espíritu siguen latiendo con fuerza, un año tras otro.
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-Seven Music Magazine.
Febrero en The One...
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