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Mägo de Oz desata su aquelarre celta en Alicante con una Sala The One entregada a la magia de “La Noche de las Brujas Tour 2026” junto con Khëlleden.

5/25/2026

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La noche del pasado viernes 22 de mayo quedará marcada en la memoria de los amantes del rock y el folk metal en Alicante. La mítica banda madrileña Mägo de Oz regresaba a la sala Sala The One dentro de su nueva gira La Noche de las Brujas Tour 2026, una ambiciosa producción con la que el grupo está presentando su reciente álbum Malicia. La expectación era enorme desde semanas atrás y el ambiente en los alrededores de la sala ya anunciaba una cita especial: camisetas clásicas de Finisterra, familias enteras compartiendo pasión generacional y seguidores llegados desde distintos puntos de la provincia para reencontrarse con una de las bandas más queridas del rock estatal.
La sala lucía absolutamente abarrotada mucho antes del inicio del espectáculo. No cabía literalmente ni un alfiler. Público de todas las edades convivía en una estampa que pocas bandas consiguen mantener después de más de tres décadas de trayectoria. Mägo de Oz continúa conservando esa capacidad de unir generaciones enteras bajo un mismo ritual de violines, guitarras y estribillos eternos. La nueva gira, además, viene acompañada de una cuidada producción escénica, con proyecciones, grafismos oscuros y una ambientación teatral que conecta perfectamente con el universo fantástico y pagano de la banda.
Uno de los elementos más llamativos del decorado fueron las lápidas repartidas por el escenario, homenajeando a artistas del rock que ya no están entre nosotros. Nombres como Gary Moore, Robe o Jorge de Ilegales aparecían integrados en la escenografía como un cementerio simbólico del rock eterno, reforzando esa atmósfera entre lo épico, lo melancólico y lo sobrenatural que envuelve esta nueva etapa de Mägo de Oz.

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Khëlleden abre la noche con orgullo alicantino

Antes del gran ritual de los madrileños, los encargados de abrir la velada fueron los alicantinos Khëlleden, una joven formación que en apenas unos años se ha convertido en uno de los nombres emergentes más interesantes del folk metal estatal. Nacidos en Alicante en 2020, el grupo ha ido construyendo una personalidad propia mezclando heavy metal, folk, power metal y espíritu festivo, con claras influencias de bandas como Mägo de Oz, Saurom o Lèpoka, pero añadiendo también guiños al punk, al ska y a sonidos mucho más modernos.
La banda presentó ante su público algunos temas de su reciente segundo trabajo, Entre pitos y flautas, publicado hace apenas unas semanas y considerado por ellos mismos como un disco “más ambicioso, más directo y con los metales al frente”. El álbum supone un importante paso adelante respecto a su debut Historias para no dormir (2023), un disco que ya les permitió llamar la atención dentro de la escena folk metal nacional gracias a canciones cargadas de épica, humor y estribillos muy coreables.

Con Patxi Mira liderando la formación desde la voz y acompañado por una banda muy sólida instrumentalmente donde destacan especialmente las melodías de flauta de María Miralles—, Khëlleden fue ganándose rápidamente a una sala que ya presentaba un aspecto espectacular desde primera hora. La conexión con el público fue inmediata gracias a su mezcla de potencia, actitud desenfadada y espíritu festivo, algo que ya habían demostrado anteriormente en festivales como Gineta Rock o en diferentes citas del circuito metalero nacional.

Lejos de limitarse a cumplir el papel de teloneros, los alicantinos ofrecieron una actuación intensa y muy dinámica, perfecta para preparar el ambiente antes de la salida de Mägo de Oz. Sus canciones, construidas entre melodías folk, riffs contundentes y una evidente vocación de directo, encontraron una respuesta magnífica entre un público totalmente predispuesto a disfrutar de una auténtica noche de folk metal.

Además, la cita en Sala The One tenía un componente especialmente simbólico para la banda, ya que suponía compartir escenario con uno de sus grandes referentes musicales dentro de la gira más ambiciosa de su todavía corta trayectoria. 


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Mägo de Oz convierte Alicante en una fiesta pagana.

Con la sala completamente abarrotada y la tensión disparada, las luces se apagaron definitivamente para dar paso a la introducción audiovisual de La Noche de las Brujas Tour. Entre humo, proyecciones y una monumental ovación, Mägo de Oz apareció en escena desatando el delirio colectivo desde el primer instante.
La banda arrancó con “Malicia”, carta de presentación de su nuevo trabajo y perfecta declaración de intenciones para esta gira. El sonido fue demoledor desde el inicio: guitarras afiladas, una base rítmica poderosa y ese inconfundible sello folk que sigue haciendo únicos a los madrileños después de tantos años. El nuevo material encajó sorprendentemente bien entre los clásicos, algo que no siempre resulta sencillo para bandas con una discografía tan legendaria.

“Abracadabra” y “Ríos de Lágrimas”
mantuvieron la intensidad mientras el público no dejaba de cantar cada estribillo. La producción visual acompañaba constantemente cada canción mediante grafismos, animaciones y juegos de luces que convertían el escenario en un auténtico aquelarre celta.

Uno de los primeros grandes momentos de la noche llegó con “Hechizos, Pócimas y Brujería”, donde la comunión entre banda y asistentes fue absoluta. Violines, flautas y guitarras se entrelazaban mientras la pista entera saltaba al unísono. La capacidad de Mägo de Oz para convertir sus conciertos en celebraciones colectivas sigue siendo una de sus mayores virtudes. 

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La parte central del concierto permitió alternar emociones y registros. “Mi cuerpo y yo nos dejamos de hablar” aportó un tono más introspectivo antes de enlazar con “La Noche Celta” y una incendiaria “La Danza del Fuego”, probablemente uno de los temas más celebrados de toda la noche. Alicante explotó definitivamente en ese momento, convertida en un gigantesco coro bajo las luces rojas y doradas del escenario.

La banda se mostró cercana y muy comunicativa durante toda la actuación. Hubo bromas, agradecimientos constantes y referencias al cariño que siempre han recibido en Alicante. También destacó la intervención instrumental de Víctor de Andrés, protagonista de varios momentos brillantes a la guitarra, mientras los pasajes de flauta y violín mantenían intacta la esencia folk que define el ADN del grupo.

Tras una breve pausa y las presentaciones de la banda, llegó otro de los tramos más celebrados con “La Ruta de los Sordos”, “La Costa del Silencio” y “Mil Ojos Tiene la Noche”. Especialmente emotiva resultó “La Costa del Silencio”, convertida ya en uno de esos himnos generacionales capaces de ser coreados de principio a fin por miles de gargantas.

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La recta final fue directamente demoledora. “La Venganza de Gaia” elevó nuevamente el componente épico antes de encarar el desenlace definitivo del concierto. Y entonces llegaron los himnos inmortales.

“El Vals de las Almas Rotas” preparó el terreno para una explosiva “Molinos de Viento”, recibida con una auténtica locura colectiva. La sala entera cantó cada verso como si fuese un himno sagrado del rock en español. Pocas canciones mantienen intacta esa capacidad de emocionar generación tras generación.

Y como no podía ser de otra manera, el cierre llegó con “Fiesta Pagana”, transformando definitivamente Sala The One en una celebración desatada de saltos, cerveza, puños al aire y felicidad compartida. Un final perfecto para más de dos horas de espectáculo donde Mägo de Oz volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia absoluta del folk metal en castellano.

La gira La Noche de las Brujas Tour 2026
está confirmando el excelente momento escénico de la banda, combinando nuevos temas de Malicia con un repertorio plagado de clásicos históricos y una producción cada vez más teatral y ambiciosa.

En Alicante no hubo nostalgia vacía. Hubo celebración, reivindicación y una demostración contundente de que Mägo de Oz sigue conservando algo que muy pocas bandas logran mantener con el paso de los años: la capacidad de convertir un concierto en una experiencia colectiva inolvidable.

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In Memorian...
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​Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-Seven Music Magazine.
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