Antes de que Loquillo tomara el escenario del Muelle Live de Alicante para reivindicar, una vez más, su condición de animal escénico y rey del rock and roll, hubo una primera descarga que, por momentos, hizo pensar que el relevo generacional no está tan lejos como algunos pudieran imaginar. Linaje, la banda liderada por Aarón Romero, hijo de Kutxi Romero, llegó al escenario con esa mezcla de descaro, juventud y hambre que solamente tienen quienes todavía sienten que cada concierto puede ser el primero de una larga historia.
Y lo cierto es que en el caso de Linaje la historia ya ha comenzado. El grupo nació en Berriozar a finales de 2022 alrededor de las inquietudes musicales de Aarón, que por entonces apenas había cumplido los diecisiete años, y desde aquel primer ensayo hasta hoy han pasado de tocar en las fiestas de su localidad a encadenar conciertos, sold outs y una gira que les ha colocado como una de las formaciones jóvenes más interesantes dentro del actual rock urbano estatal. Su primer álbum, Desataron a los perros, publicado en febrero de 2025, fue el punto de partida discográfico de una banda que ha decidido no esconder sus raíces, sino llevarlas escritas en el nombre.
Y lo cierto es que en el caso de Linaje la historia ya ha comenzado. El grupo nació en Berriozar a finales de 2022 alrededor de las inquietudes musicales de Aarón, que por entonces apenas había cumplido los diecisiete años, y desde aquel primer ensayo hasta hoy han pasado de tocar en las fiestas de su localidad a encadenar conciertos, sold outs y una gira que les ha colocado como una de las formaciones jóvenes más interesantes dentro del actual rock urbano estatal. Su primer álbum, Desataron a los perros, publicado en febrero de 2025, fue el punto de partida discográfico de una banda que ha decidido no esconder sus raíces, sino llevarlas escritas en el nombre.
Porque si algo tiene Linaje es precisamente eso: linaje. Aarón ha crecido rodeado de guitarras, versos, escenarios y rock and roll. Es hijo de Kutxi Romero, pero también sobrino de Martín Romero, vocalista y líder de Bocanada, por la que sentimos una profunda admiración desde esta web musical y mantiene una relación prácticamente familiar con Alén Ayerdi, batería de Marea, Ciclonautas y responsable de El Dromedario Records, el sello que publicó su primer trabajo. El propio Aarón ha contado que a Alén lo llama tío desde pequeño y que fue precisamente él quien le orientó en los primeros pasos para convertir aquellas canciones adolescentes en un disco de verdad. Pero hay algo que conviene dejar claro después de verlos en directo: Linaje no pretende vivir de las rentas de ese apellido. Si el padre puso la primera piedra, el hijo está levantando su propia casa.
La hoja de ruta que llevaban preparada comenzaba con “Ay, morena mía”, para entrar inmediatamente en “Desataron a los perros” y “Querida Libertad”, tres piezas que permiten entender bastante bien por dónde camina la banda: rock urbano, poesía de barrio, guitarras afiladas y una mezcla de rabia y melodía que no renuncia a las raíces pero tampoco suena a ejercicio de nostalgia.
En el disco, esas canciones conviven con “Nunca quise tu esqueleto”, “A la luna le sobran canciones”, “El vendaval”, “Chatarra y laurel”, “A remojo”, “Askatu ezazu ilea” y “Aún me duele”, diez canciones que Aarón había ido componiendo desde muy joven y que terminaron convirtiéndose en la carta de presentación de toda la banda.
La hoja de ruta que llevaban preparada comenzaba con “Ay, morena mía”, para entrar inmediatamente en “Desataron a los perros” y “Querida Libertad”, tres piezas que permiten entender bastante bien por dónde camina la banda: rock urbano, poesía de barrio, guitarras afiladas y una mezcla de rabia y melodía que no renuncia a las raíces pero tampoco suena a ejercicio de nostalgia.
En el disco, esas canciones conviven con “Nunca quise tu esqueleto”, “A la luna le sobran canciones”, “El vendaval”, “Chatarra y laurel”, “A remojo”, “Askatu ezazu ilea” y “Aún me duele”, diez canciones que Aarón había ido componiendo desde muy joven y que terminaron convirtiéndose en la carta de presentación de toda la banda.
Sobre el escenario, sin embargo, las canciones crecen. Y mucho. Aarón se mueve con una naturalidad que en alguien de su edad resulta especialmente llamativa. Hay gestos que inevitablemente recuerdan a su padre, una determinada manera de coger el micrófono, de caminar, de mirar al público, incluso ese cigarro que parece formar parte del atrezzo natural de la noche. También esa manera de vivir el concierto como una celebración en la que cabe la música, la conversación, la broma, el brindis y, por qué no, algún buen "pelotazo". Hay cosas que, definitivamente, parecen venir en los genes. Pero sería injusto quedarse solamente con la comparación: detrás de esos gestos hay un cantante que empieza a encontrar su propia voz y, sobre todo, un frontman que sabe perfectamente cómo llevar al público a su terreno.
El repertorio fue avanzando por “Colgado de ti”, “Askatu ezazu ilea” y “El vendaval”, antes de llegar a uno de esos momentos que explican perfectamente qué clase de banda quiere ser Linaje. “Todos mirando”, de Barricada, apareció como homenaje a una de las grandes referencias del rock navarro y estatal. No era una versión escogida al azar. Era una declaración de principios y una manera de reconocer a quienes estuvieron antes para que ahora ellos puedan estar aquí.
Después llegó “A remojo”, uno de los temas que mejor ha funcionado como carta de presentación de la banda y que ya se ha convertido en uno de esos títulos capaces de transformar al público en parte del grupo. La canción, publicada originalmente como adelanto en 2024, fue una de las piezas que permitió vislumbrar lo que después sería Desataron a los perros.
El repertorio fue avanzando por “Colgado de ti”, “Askatu ezazu ilea” y “El vendaval”, antes de llegar a uno de esos momentos que explican perfectamente qué clase de banda quiere ser Linaje. “Todos mirando”, de Barricada, apareció como homenaje a una de las grandes referencias del rock navarro y estatal. No era una versión escogida al azar. Era una declaración de principios y una manera de reconocer a quienes estuvieron antes para que ahora ellos puedan estar aquí.
Después llegó “A remojo”, uno de los temas que mejor ha funcionado como carta de presentación de la banda y que ya se ha convertido en uno de esos títulos capaces de transformar al público en parte del grupo. La canción, publicada originalmente como adelanto en 2024, fue una de las piezas que permitió vislumbrar lo que después sería Desataron a los perros.
Y entonces llegó el momento más especial del concierto. Aarón se enfrentó a “Golfa”, de Robe, una canción que Linaje ha incorporado al directo como homenaje al músico extremeño. En otras actuaciones la han interpretado en formato acústico, incluso acompañados por Alén Ayerdi al cajón, convirtiéndola en un momento de pausa y respeto dentro de la descarga eléctrica.
También hubo espacio para Marea, porque la herencia familiar no podía quedar fuera de una noche como ésta. “La luna me sabe a poco”, uno de los clásicos de la banda de Kutxi, forma parte del repertorio que Aarón ha defendido en directo en diferentes fechas. Y aquí aparece otra de esas imágenes que hacen que el concepto de Linaje cobre todo su sentido, canciones que pasan de una generación a otra sin necesidad de pedir permiso.
El concierto continuó con “Aún me duele”, “La serenata”, uno de los nuevos caminos que la banda ya está enseñando de cara a su siguiente etapa, “A la luna le sobran canciones” y “Chatarra y laurel”, antes de cerrar con “Nunca quise tu esqueleto”, uno de los temas que ya forman parte de ese pequeño catálogo de canciones que el público reconoce y canta como propias. “La serenata”, publicada como single en marzo de 2026, demuestra además que Linaje no se ha quedado viviendo en el éxito de su primer disco y ya está construyendo lo que vendrá después.
También hubo espacio para Marea, porque la herencia familiar no podía quedar fuera de una noche como ésta. “La luna me sabe a poco”, uno de los clásicos de la banda de Kutxi, forma parte del repertorio que Aarón ha defendido en directo en diferentes fechas. Y aquí aparece otra de esas imágenes que hacen que el concepto de Linaje cobre todo su sentido, canciones que pasan de una generación a otra sin necesidad de pedir permiso.
El concierto continuó con “Aún me duele”, “La serenata”, uno de los nuevos caminos que la banda ya está enseñando de cara a su siguiente etapa, “A la luna le sobran canciones” y “Chatarra y laurel”, antes de cerrar con “Nunca quise tu esqueleto”, uno de los temas que ya forman parte de ese pequeño catálogo de canciones que el público reconoce y canta como propias. “La serenata”, publicada como single en marzo de 2026, demuestra además que Linaje no se ha quedado viviendo en el éxito de su primer disco y ya está construyendo lo que vendrá después.
Fue un concierto corto, sí, pero intenso y suficientemente contundente como para que quienes todavía no conocían a Linaje salieran del Muelle Live sabiendo que acababan de descubrir una banda que merece ser seguida de cerca. Los jóvenes músicos de Berriozar dejaron sobre el escenario guitarras, sudor, humo, actitud y muchas ganas de comerse el mundo, mientras el público respondía con diversión, complicidad y admiración ante una formación que, pese a su juventud, demuestra una seguridad escénica poco habitual.
Cuando finalmente Linaje abandonó el escenario quedaba todavía la gran noche por delante. Faltaba que apareciera el hombre que llevaba décadas demostrando que el rock and roll también puede convertirse en una forma de vida. Pero antes de que Loquillo reclamara su trono, aquellos chavales ya habían dejado un mensaje claro: el rock no necesita solamente nostalgia, necesita sangre nueva. Y sangre, precisamente, no les falta.
"De casta le viene al galgo".
Cuando finalmente Linaje abandonó el escenario quedaba todavía la gran noche por delante. Faltaba que apareciera el hombre que llevaba décadas demostrando que el rock and roll también puede convertirse en una forma de vida. Pero antes de que Loquillo reclamara su trono, aquellos chavales ya habían dejado un mensaje claro: el rock no necesita solamente nostalgia, necesita sangre nueva. Y sangre, precisamente, no les falta.
"De casta le viene al galgo".
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-Seven Music Magazine.
PRÓXIMAMENTE EN EL MUELLE LIVE...