Alicante, sábado 3 de mayo de 2025. La sala The One se vistió de gala para recibir a una de las bandas más emblemáticas del rock y heavy metal argentino: Rata Blanca, en el marco de su gira europea 2025, con parada en tierras alicantinas. El público entre el que destacaban muchos argentinos, emocionados por reencontrarse con los suyos abarrotó la sala desde mucho antes del inicio, como si supieran que esa noche no iba a ser una más.
El viaje comenzó con un estallido sonoro: Hijos de la tempestad, tema potente con el que la banda liderada por Walter Giardino (guitarra) dejó claro que la intensidad iba a ser protagonista. Le siguieron sin respiro Diario de una sombra, Sólo para amarte y Volviendo a casa, manteniendo al público entregado desde los primeros compases.
Adrián Barilari, con una voz que desafía el paso del tiempo, se mostró cercano, poderoso y elegante al interpretar La canción del guerrero, y La otra cara de la moneda, piezas donde el lirismo y el virtuosismo se funden con la potencia eléctrica de la banda.
Adrián Barilari, con una voz que desafía el paso del tiempo, se mostró cercano, poderoso y elegante al interpretar La canción del guerrero, y La otra cara de la moneda, piezas donde el lirismo y el virtuosismo se funden con la potencia eléctrica de la banda.
La comunión entre público y grupo fue absoluta cuando llegaron temas como Talismán, Rock es rock!, y El círculo de fuego, donde el solo de Giardino brilló con luz propia, demostrando por qué sigue siendo uno de los guitarristas más admirados del género en habla hispana.
El clímax emocional llegó con himnos que ya forman parte del ADN del rock latinoamericano: Mujer amante, Guerrero del arco iris, y la inolvidable Aún estás en mis sueños, coreadas a pleno pulmón por una sala encendida, llena de emoción y nostalgia. Cerraron con La leyenda del hada y el mago, una pieza mítica que convirtió el final en un momento de culto compartido, con móviles alzados, lágrimas en algunos rostros y un aplauso cerrado que no parecía terminar.
El clímax emocional llegó con himnos que ya forman parte del ADN del rock latinoamericano: Mujer amante, Guerrero del arco iris, y la inolvidable Aún estás en mis sueños, coreadas a pleno pulmón por una sala encendida, llena de emoción y nostalgia. Cerraron con La leyenda del hada y el mago, una pieza mítica que convirtió el final en un momento de culto compartido, con móviles alzados, lágrimas en algunos rostros y un aplauso cerrado que no parecía terminar.
Rata Blanca no sólo trajo su música: trajo memoria, identidad y el fuego sagrado del rock. En Alicante, por una noche, el heavy metal tuvo acento argentino, alma eterna y forma de leyenda.
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-Seven Music Magazine.
PRÓXIMAMENTE EN SALA THE ONE...
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