El cantautor catalán, Joan Manuel Serrat, llegaba a Alicante a principios del mes de agosto para despedirse de sus fans alicantinos, colgado el cartel de sold out en las dos sesiones previstas. Con más de 70 conciertos programados, Serrat, se baja de los escenarios con una gira por todo lo alto El Vicio de Cantar.
Las colas eran interminables, el calor apretaba, todo estaba listo para recibir a Serrat y disfrutar de una noche mágica de música. Mientras los incondicionales llegaban al recinto, el escenario lucía impresionante, presidido por la firma de “El Nano” y su inseparable taburete que lo ha acompañado desde 1969, salió de Bocacho para acompañarlo en su longeva carrera y con el paso de los años tuvo que ser reemplazado por un par de copias, los años pasan para todos… Una de ellas se la regaló a su gran amigo Sabina, después de La Gira del Titanic.
Con la banda ya sobre el escenario y con los primeros acordes llegaba Joan Manuel, fue recibido con una gran ovación, él muy sonriente y dando las gracias a todos empezaba con La Dale que Dale, Temps era temps, El Carrusel del Furo… Fue combinando los grandes temas de su carrera, en castellano y catalán, una exquisita selección con un orden armónico. Lucía, Para la libertad, Cançó del Bersol, Algo personal, Pare, la mítica Mediterráneo, Cantares…
Se despedía para su público alicantino, de esos indiscutibles que le han seguido durante las más de 5 décadas que lleva despertando sentimientos, emociones, alegrías con sus letras y melodías. Tras la despedida y unos pocos minutos volvía el catalán con Paraules d´amor. Y la noche se cerró con Fiesta. Los aplausos y piropos no cesaron durante un rato, las almas que abarrotaron la Plaza de Toros fueron saliendo del recinto comentando la gran noche vivida y muchos recordaban las veces que habían ido a escuchar su inconfundible voz.
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-7s7Music Magazine.