El Spring Festival volvió a convertir el recinto de Rabasa en el gran epicentro musical del fin de semana en Alicante con una primera jornada que reunió a más de 23.000 personas.
El calor sofocante de las primeras horas de la tarde marcó un arranque exigente, con un público que fue ocupando el recinto de forma progresiva mientras el sol caía sobre los escenarios.
La sensación general fue de jornada homogénea, sin grandes altibajos, pero con dos focos claros de mayor intensidad: Siloé y Carolina Durante, que concentraron las mayores masas de público.
A partir de ahí, el festival fue creciendo en ambiente hasta consolidar una noche de música continua y sin descanso entre escenarios.
El calor sofocante de las primeras horas de la tarde marcó un arranque exigente, con un público que fue ocupando el recinto de forma progresiva mientras el sol caía sobre los escenarios.
La sensación general fue de jornada homogénea, sin grandes altibajos, pero con dos focos claros de mayor intensidad: Siloé y Carolina Durante, que concentraron las mayores masas de público.
A partir de ahí, el festival fue creciendo en ambiente hasta consolidar una noche de música continua y sin descanso entre escenarios.
El Escenario ElPozo King Upp fue el encargado de abrir la tarde con propuestas que marcaron el tono de diversidad del festival.
Paula Mattheus dio el pistoletazo de salida con un pop emocional y cercano, apoyado en temas como “Te lo dije de verdad”, conectando con un público todavía disperso pero receptivo pese al calor inicial.
Paula Mattheus dio el pistoletazo de salida con un pop emocional y cercano, apoyado en temas como “Te lo dije de verdad”, conectando con un público todavía disperso pero receptivo pese al calor inicial.
Abrió el escenario Estrella de Levante, Xoel López aportando el contrapunto de madurez y elegancia, con un directo pausado pero lleno de matices, donde “Tierra” funcionó como uno de los grandes momentos de conexión con el público.
Después en el escenario EL Pozo King, Natalia Lacunza aportó un directo delicado y elegante, con canciones como “Olvídate de mí” o “Cuestión de suerte”, consolidando ese espacio más íntimo dentro de un festival de grandes dimensiones.
Con un plácido atardecer, el recinto cambió por completo de energía. Las luces, el sonido y la densidad de público aumentaron de forma evidente, concentrando los momentos más multitudinarios del día.
Siloé firmó uno de los conciertos más importantes de la jornada. Con un directo en expansión constante, apoyado en su evolución sonora tras trabajos recientes como Santa Trinidad y Terrorismo emocinal el grupo desplegó canciones como “Amor infinito” o “Quédate esta noche”, culminando con un “Todos los besos” que se convirtió en uno de los puntos de mayor comunión con el público.
Siloé firmó uno de los conciertos más importantes de la jornada. Con un directo en expansión constante, apoyado en su evolución sonora tras trabajos recientes como Santa Trinidad y Terrorismo emocinal el grupo desplegó canciones como “Amor infinito” o “Quédate esta noche”, culminando con un “Todos los besos” que se convirtió en uno de los puntos de mayor comunión con el público.
Ginebras fueron las primeras en levantar al público con su pop luminoso y desenfadado. Temas como “Cosas moradas” o “La típica canción” marcaron un concierto fresco, perfecto para el ambiente aún cálido de la tarde.
Poco después, Carolina Durante tomó el relevo en uno de los conciertos más esperados del festival. Su directo, directo y sin artificios, fue un repaso generacional a himnos como “Normal”, “Hamburguesas” o “Cayetano”, que fueron coreados por miles de personas que llevaban horas esperando ese momento.
El escenario ganó intensidad con el rock psicodélico de Temples, que ofreció uno de los directos más singulares de la jornada con piezas como “Shelter Song” y desarrollos instrumentales extensos que sorprendieron al público del recinto.
Llegó la potencia de Sexy Zebras, que elevó notablemente la intensidad del recinto con “Nena” o “Mañana no existe”, convirtiendo el escenario en una auténtica descarga de energía rock de garaje.
El cierre de este escenario llegó con la fiesta sin complejos de Ladilla Rusa, que transformó el espacio en una celebración colectiva con “Macaulay Culkin” como uno de los momentos más coreados del día.
La primera jornada del Spring Festival 2026 dejó una sensación clara: equilibrio, continuidad y dos grandes momentos de masas concentradas en Siloé y Carolina Durante.
Sin sobresaltos, pero con una estructura sólida, el festival volvió a demostrar por qué ocupa un lugar destacado en el calendario musical nacional, dejando el terreno preparado para una segunda jornada que prometía mayor intensidad con bandas como Love of Lesbian, La M.O.D.A., Dorian Sanguijuelas del Guadiana o Ultraligera...
La primera jornada del Spring Festival 2026 dejó una sensación clara: equilibrio, continuidad y dos grandes momentos de masas concentradas en Siloé y Carolina Durante.
Sin sobresaltos, pero con una estructura sólida, el festival volvió a demostrar por qué ocupa un lugar destacado en el calendario musical nacional, dejando el terreno preparado para una segunda jornada que prometía mayor intensidad con bandas como Love of Lesbian, La M.O.D.A., Dorian Sanguijuelas del Guadiana o Ultraligera...
Un reportaje de Loles Ureña y Juan Carlos Puig-Seven Music Magazine.